Los especuladores de la plata se enfrentan a grandes riesgos debido a que las ventas de cámaras digitales están en pleno auge y la demanda de plata por parte de los fabricantes de películas fotográficas languidece, dijeron analistas a Reuters.
El uso de la plata en fotografía, que constituye casi el 25 por ciento de la demanda del metal, ha caído año tras año desde 1999, de acuerdo con la firma de estudios minerales GFMS.
Los especuladores de la plata, que llevaron los precios a su máximo en casi 17 años en abril, recibieron un golpe a sus débiles argumentos el jueves cuando la firma belga Agfa-Gevaert, una de las marcas de películas fotográficas más conocidas del mundo, anunció que abandonaba la industria.
Agfa, que fabricó casi uno de cada 10 carretes de fotos vendidos en el mundo el año pasado, anunció la venta de su unidad fotográfica tradicional debido a la creciente popularidad de las cámaras digitales. "Este es otro ejemplo de una compañía fotográfica que acepta lo inevitable: la industria de la fotografía convencional está en claro declive a corto y a largo plazo", dijo Stephen Briggs, economista de Socgen.
Las ventas internacionales de películas cayeron un 13 por ciento desde su pico en el año 2001, mientras que las de cámaras digitales, que almacenan las imágenes en un chip informático, casi se triplicaron. La disminución del uso de la plata para la fotografía convencional ha sido una preocupación desde hace tiempo.
Como la fotografía digital sólo requiere plata para recubrir el papel con el fin de obtener una mejor calidad de las impresiones, el uso de este metal es mínimo en comparación con el que hacen las películas tradicionales.
Los temores acerca de la demanda fotográfica se agudizaron el último año cuando el icono de los fabricantes de películas, Eastman Kodak, anunció en septiembre que enfocaría su estrategia de negocios hacia los productos digitales, alejándose del debilitado negocio de las películas.
Especuladores al ataque
A pesar de la situación de la demanda industrial de plata, los especuladores, buscando dónde colocar su dinero a la luz de una mejora global de los metales preciosos, empujaron los precios a máximos no vistos desde 1987, apenas debajo de 8,50 dólares (6,91 euros) la onza.
El mercado, que opera actualmente a alrededor de 6,90 dólares (5,61 euros), sólo sentiría el impacto de la caída del uso de la plata en la fotografía cuando los precios comiencen a caer, dijo Andy Smith, analista de Mitsui. "El mercado puede no prestar atención a las noticias sobre el declive del sector fotográfico, ellos no están de humor para tomarlas", añadió.
"Tendrá un impacto a cámara lenta, la gente se acordará cuando los precios caigan nuevamente", manifestó Smith. Algunos laboratorios fotográficos en Gran Bretaña iniciaron una campaña publicitaria que ofrece precios reducidos para alentar más impresiones de fotos digitales, dijo Philip Newman, analista senior de GFMS. Sin embargo, la demanda de papel para fotografías digitales de alta calidad también podría descender.
"Las personas son muy selectivas con las películas que eligen para la impresión. Pueden comprar una impresora personal relativamente buena y lograr resultados razonables, así que no sólo el sector tradicional de las películas está en declive, sino que el papel también puede experimentar caídas", expresó Newman.




